Hoy, 1 de agosto, a cien años de su natalicio. In memoriam
LEOPOLDO SUCRE FIGARELLA
En 1962 Leopoldo Sucre Figarella fue designado
ministro de Obras Públicas durante el gobierno de Rómulo Betancourt, una
gestión que se prolongó por siete años, toda vez que el presidente Raúl Leoni
decide mantenerlo en el cargo.
Al frente de este ministerio se construyeron varias
de las obras de infraestructura más importantes en la Venezuela del siglo XX,
como la Avenida Boyacá, el Distribuidor La Araña y la segunda etapa de la
Avenida Libertador, en Caracas; los puentes «Rafael Urdaneta» sobre el lago de
Maracaibo, «Angostura» sobre el río Orinoco y «José Antonio Páez» sobre el río
Arauca; las autopistas Tejerías - Valencia, Valencia - Puerto Cabello y Ciudad
Bolívar - Puerto Ordaz - Upata, la ampliación del Aeropuerto Internacional
Simón Bolívar y el arranque de la segunda etapa de la represa de Guri.
En 1984 es nombrado presidente de la Corporación
Venezolana de Guayana, con rango de Ministro de Estado.
En esta posición, potencia, intensifica y fortalece
de manera extraordinaria el desarrollo de la región Guayana, concluyendo e
inaugurando la central hidroeléctrica de Guri, las autopistas Ciudad Bolívar -
Ciudad Guayana y Ciudad Guayana - Upata; las carreteras El Dorado - Santa Elena
de Uairén y Ciudad Bolívar – Caicara - Los Pijiguaos, incluyendo puentes sobre
los ríos Caura, Cuchivero, Suapure, Parguaza y Caroní.
En su gestión se dieron curso a las obras de las
centrales eléctricas «Macagua» y «Caruachi», y se ampliaron las capacidades de
producción de las empresas básicas de la región: Sidor, Ferrominera, Venalum,
Alcasa e Interalúmina (Bauxilum).
La Industria Venezolana de Aluminio, CVG Venalum mantuvo un nivel de
capacidad instalada de producción de 430.000 toneladas por año, hasta el año
2008, cuando se produjo la suspensión del suministro eléctrico a la planta.
En la década de los años ochenta, el presidente de la Corporación
Venezolana de Guayana, Ingeniero Leopoldo Sucre Figarella, anunció un plan para
el incremento de la producción del sector aluminio a 2 millones de toneladas
métricas al año con la participación de inversión privada internacional.
El año 1990 sirvió para el
exitoso arranque, puesta en operación y performance de la Tecnología Venezolana
de Reducción de Aluminio, la Celda V-350, diseñada por ingenieros de Venalum, y
cuyo propósito era el diseño de una tecnología propietaria de CVG Venalum que
sirviera como tecnología para los nuevos proyectos del aluminio, tanto para
Venalum como para proyectos con inversión privada internacional en Venezuela,
iniciativa que fue apoyada por el Ministro de Estado y Presidente de la
Corporación Venezolana de Guayana, CVG, Ingeniero Leopoldo Sucre Figarella.
Importantes esfuerzos en este sentido, que se debieron continuar, se
realizaron en Guayana con el fin de producir ese gran cambio estructural que
definitivamente convirtiera a Venezuela en un país de alto crecimiento
económico por cuanto tenía los recursos para hacer lo que logró Japón, Corea
del sur, lo que venía haciendo China.
Con la gestión del Dr. Miguel Rodríguez, se aceleró todo el programa de
desarrollo del Bajo Caroní. Se inyectaron todos los recursos a Macagua
II. El Dr. Miguel Rodríguez montó totalmente el programa de inversiones
para la Central Hidroeléctrica de Caruachi. Con la Central
Hidroeléctrica de Tocoma, ya tendríamos por lo menos dos plantas reductoras de
más de medio millón de toneladas de aluminio cada una, acompañando a Venalum y
Alcasa en producción completa, así como a toda la cadena del aluminio que
instaló Venezuela.
Esta era la gran oportunidad para blindar de una vez por todas el
Desarrollo Sostenible de Venezuela, con estas dos exitosas y emblemáticas
figuras: el Dr. Miguel Rodríguez, y el Ing. Leopoldo Sucre Figarella,
conformando equipo para reafirmar y garantizar la vigencia y continuidad del
Programa de Guayana, que daba al país la gran fortaleza en la antesala del
siglo XXI.
Asimismo, durante la gestión del Ingeniero Leopoldo Sucre Figarella, se mejoró la
infraestructura sanitaria de la región, con la construcción de los hospitales
de Caicara, El Callao y Santa Elena de Uairén.
Los casi 10 años de gestión del Ingeniero Leopoldo Sucre Figarella al frente de la Corporación Venezolana de Guayana fueron decisivos para la consolidación del Programa de Guayana como la alternativa no petrolera, soporte de la economía venezolana.
El proceso de Planificación de la Economía de un país debe pasar
necesariamente por la identificación del potencial y las oportunidades de cada
región para su asertivo aprovechamiento, de allí la importancia de la
orientación de una Planificación Sectorial en función de las condiciones
particulares y características de cada región.
Colocando como ejemplo la Región Guayana, esta tiene un potencial que ha
sido aprovechado para la instalación y funcionamiento de industrias asociadas
a, además de los recursos minerales que posee, al potencial eléctrico que
brinda el Río Caroní. Esta experiencia en Guayana es una clara
evidencia de Planificación para el Desarrollo, de extraordinaria vigencia que
se vincula y materializa con las bondades de su potencial hidroeléctrico.
PROGRAMA DE DESARROLLO DE GUAYANA: EJEMPLO Y
VIGENCIA DE PLANIFICACIÓN PARA EL DESARROLLO
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LEOPOLDO SUCRE FIGARELLA. CONSTRUYENDO EL DORADO








