TRANSCRIPCIÓN TED Jose Antonio Abreu: Niños Transformados por la música
José Antonio Abreu y El Sistema: Música,
Dignidad y Movilidad Social en Venezuela
José Antonio
Abreu (1939–2018) fue el arquitecto de uno de los proyectos sociales y
pedagógicos más trascendentes de América Latina: el Sistema Nacional de
Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, conocido mundialmente
como “El Sistema”. Fundado en 1975, este programa pionero utilizó la práctica
colectiva de la música clásica como instrumento de rescate social,
transformación cultural y movilidad ascendente para cientos de miles de niños y
jóvenes en situación de pobreza y exclusión.
En un contexto nacional caracterizado por el aumento sostenido de la pobreza desde mediados de los años 70, la gestión de corto plazo de los ingresos petroleros y la ausencia de una estrategia coherente de desarrollo sostenible, El Sistema emergió como una institución capaz de ofrecer una ruta concreta de ascenso social, profesionalización y reconocimiento público a los sectores más vulnerables.
El modelo diseñado por Abreu se distinguió por su enfoque masivo y gratuito, su práctica colectiva desde el primer día, su estructura gerencial flexible adaptada a cada comunidad y región, y su capacidad para convertir la interpretación orquestal en una vía de profesionalización y liderazgo comunitario. Casos emblemáticos como Edicson Ruiz, de la parroquia de San Agustín del Sur a la Filarmónica de Berlín, y Gustavo Dudamel, de la Sinfónica Infantil de Barquisimeto a la dirección de las grandes orquestas del mundo, demostraron que el ascenso era real y replicable.
Abreu comprendió que la dimensión más trágica de la pobreza no es la carencia material, sino “el sentirse nadie”. Por ello, El Sistema atacó las raíces intangibles de la exclusión: otorgó identidad noble al niño y al joven, generó autoestima y estima pública, mejoró el rendimiento escolar mediante la disciplina y la constancia, y actuó como factor preventivo contra la violencia, la prostitución y otras formas de degradación de la vida infantil. En sus propias palabras: “La inmensa riqueza espiritual que engendra la música… termina por vencer la pobreza material”.
El legado de Abreu no es
solo musical; es institucional, ético y civilizatorio. Su visión fue
reivindicatoria y humanista: no poner a la sociedad al servicio del arte, ni al
servicio de monopolios de élites, sino poner el arte al servicio de la
sociedad, de los más débiles, de los niños, de los enfermos, de las clases
vulnerables. En el marco de las lecciones para la reconstrucción nacional, El
Sistema ofrece una enseñanza fundamental: incluso en entornos de declive
productivo y crisis estructural, es posible construir instituciones capaces de
generar movilidad social, cohesión comunitaria y capital humano de alto nivel.
VIDEO
JOSE ANTONIO ABREU: NIÑOS TRANSFORMADOS POR LA MÚSICA
José Antonio Abreu es el carismático fundador del sistema de orquestas juveniles que ha transformado la vida de miles de niños en Venezuela. Aquí, él comparte su maravillosa historia y revela un deseo que podría tener un gran impacto en los Estados Unidos y demás países del mundo.
TED Conferences, LLC es una organización de medios canadiense estadounidense que publica charlas en línea para su distribución gratuita bajo el lema «ideas que vale la pena difundir». TED fue concebido por Richard Saul Wurman, quien lo cofundó con Harry Marks en febrero de 1984 como una conferencia. Se lleva a cabo anualmente desde 1990.
https://www.ted.com/talks/jose_antonio_abreu_the_el_sistema_music_revolution?language=es
TRANSCRIPCIÓN TED
José Antonio Abreu: Niños Transformados por
la música
TED2009
• February 2009
Queridos amigos del Premio
TED
Colma mi corazón de júbilo
este día en el que me toca recibir el premio TED este insigne honor en nombre
de todos los ilustres artistas, maestros, profesores, directores y educadores
musicales venezolanos que me han acompañado durante 35 años en la fundación, la
construcción y el desarrollo de las orquestas y coros Juveniles e Infantiles de
Venezuela. Yo desde niño, desde mi más tierna infancia quise ser músico, y
gracias a Dios, logré serlo. Tuve en mis maestros, de mi familia, de mi
comunidad, todo el respaldo necesario para convertirme en un músico. Y soñé
toda mi vida en que los demás niños, los demás jóvenes, todos los jóvenes
venezolanos tuviesen la misma oportunidad que yo tuve. Y de ahí la idea que
siempre estuvo sembrada en mi corazón de convertir la música en una realidad
profunda y global para mi país.
Yo vi desde el primer ensayo
la trayectoria futura de esto. Porque esa trayectoria me la dio la magnitud del
reto que me dio a mi ese ensayo. Yo había conseguido 50 atriles, una donación
muy generosa, para que en ese ensayo pudiéramos ensayar 100 muchachos. Cuando
llegué al ensayo había 11, y yo dije (me dije) o cierro el programa ahora, o
multiplico esto por miles, y decidí afrontar el reto, y esa misma noche a esos
mismos 11 muchachos, yo les prometí convertir esa orquesta en una de las
primeras orquestas del mundo.
Y recordé hace dos meses
esas palabras mías cuando en el London Times; un distinguido crítico inglés
publicó un artículo diciendo ¿a quien le corresponde la Copa Mundial de las Orquestas?
Y dijo: a cinco orquestas, y nombra cuatro grandes orquestas mundiales y, la
quinta es la Sinfónica Juvenil de Venezuela.
Y hoy podemos decir que el
arte ha dejado de ser ya monopolio de élites en América Latina y se ha
transformado en un derecho social, un derecho del pueblo, y de todo el pueblo.
Chica: “es que aquí adentro
no hay distinción de clases, que si eres negro, que si eres blanco, si tienes o
no tienes dinero, simplemente si se tiene un talento, si se tiene una vocación,
si se tienen las ganas de estar, simplemente entras, compartes y haces música
de cualquier manera”.
Durante la reciente gira de la
Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar por los Estados Unidos y
Europa, pudimos apreciar como nuestra música, conmovía hasta lo hondo, hasta el
fondo del alma (de las almas) las audiencias juveniles. Como los jóvenes y los
niños se abalanzaban sobre el escenario para compartir las chaquetas de
nuestros músicos, como las ovaciones interminables, a veces de más de veinte
minutos o media hora, se prolongaban indefinidamente, y como los públicos al
concluir los conciertos, salían a las calles a recibir triunfalmente a nuestros
jóvenes.
Eso suponía no solamente un
triunfo artístico, sino una sintonía profunda emocional entre los públicos de
las naciones más avanzadas del mundo y la juventud musical latinoamericana
expresada en Venezuela, trayendo a esos pueblos un mensaje de música, de
vitalidad, energía, de entusiasmo y de fuerza.
En su esencia misma, la
orquesta y el coro son mucho más que estructuras artísticas. Modelos y escuelas
de vida social. Porque tocar y cantar juntos significa convivir de manera
entrañable en ánimo de perfección y afán de excelencia, en una rigurosa
disciplina de articulación, de concertación para buscar la armónica interdependencia
entre voces e instrumentos. Así se forma entre ellos un espíritu solidario y
fraterno, se desarrolla su autoestima y se cultivan los valores éticos y
estéticos que están vinculados al quehacer musical.
De ahí su inmensa utilidad
en todo cuanto se refiere al despertar de la sensibilidad, a la forja de
valores, al entrenamiento de los jóvenes en la enseñanza de otros jóvenes y
niños.
JOVEN: “Después de tanto
tiempo aquí, es la vida, más nada. Es la palabra: música es vida, para
nosotros”.
Cada joven y cada niño del
sistema, posee su propia historia. Y para mi todas son igualmente importantes y
trascendentales. Puedo citar por ejemplo el caso de Edicson Ruiz, que era un
niño de una parroquia de Caracas que voluntaria y apasionadamente asistía a sus
clases de contrabajo en la Orquesta Juvenil de San Agustín del Sur, y a partir
de su esfuerzo, con el apoyo ejemplar de su madre, de su familia, de su
comunidad, ha llegado a ser miembro principal de la fila de contrabajos de la
orquesta Filarmónica de Berlín.
El otro caso bien conocido,
Gustavo Dudamel. Gustavo comenzó como un niño miembro de la Sinfónica Infantil
de su ciudad natal Barquisimeto. Y desde allí comenzó a crecer, como violinista
y como director llegó a ser el director nacional de las orquestas juveniles de
Venezuela, y hoy está dirigiendo las grandes orquestas del mundo. Es ya
director musical designado de la filarmónica de Los Ángeles, continúa siendo el
máximo líder de las Orquestas Juveniles de Venezuela. Ha sido director de la
Orquesta Sinfónica de Gothenburg, y es un ejemplo insuperable para la juventud
musical de América Latina y del mundo.
La estructura de “El
Sistema” está basada en un estilo gerencial nuevo, flexible, novedoso, adaptado
a las características de cada comunidad y de cada región, y que hoy abarca
300.000 niños y jóvenes de medianos y bajos recursos en toda Venezuela. Es
decir, es un programa de rescate social, de transformación cultural profunda
para toda la sociedad venezolana sin distingos de ninguna naturaleza, pero con
especial énfasis en los sectores vulnerables o en situación de riesgo. Hay tres
esferas fundamentales en las que el impacto del sistema se expresa: la esfera
personal social, la esfera familiar, y la esfera comunitaria.
En la esfera
personal/social, se destaca el desarrollo intelectual y afectivo de los niños
que se involucran en los coros y las orquestas. La música se constituye en
fuente de desarrollo de las dimensiones del ser humano que eleva su condición
espiritual y lo conduce a un desarrollo integral de su personalidad. De tal
manera pues, que se dan inmensas ganancias intelectuales y afectivas, entre
otras, la adquisición de principios de liderazgo de enseñanza, de capacitación.
El sentido de compromiso, de
responsabilidad, de generosidad, de entrega a los demás; de aporte individual
para el logro de inmensos fines colectivos. Esto conduce bien a un desarrollo
del autoconcepto de la autoestima, de la seguridad y confianza en sí mismo.
La Madre Teresa de Calcutta,
figura mundial, insistió en un concepto que me ha impresionado mucho: lo más
miserable, lo más trágico de la pobreza, no es la falta de pan y de techo, es,
el sentirse nadie. El no ser nadie. El carecer de identificación. El carecer de
estima pública. El ser ignorado, y es por eso, el desarrollo del niño en la
orquesta y el coro, lo proyecta con una identidad noble. Lo convierte en un
modelo para su familia y para su comunidad. Lo convierte en un mejor estudiante
en sus estudios regulares. Porque le infunde un sentido de la disciplina, de la
constancia, de la puntualidad que lo ayuda enormemente en sus estudios
regulares.
En la esfera familiar, se
destaca el apoyo incondicional de los padres y de la familia. El niño se
constituye en un modelo para su madre, para su padre. Y esto es importantísimo
en un niño pobre. El niño al descubrirse importante para su familia comienza a
buscar nuevos caminos de superación. Aspira a un mejor individual y colectivo.
Aspira también a que su familia conquiste mejoras sociales y económicas. Y todo
ello, forma una dinámica social constructiva y ascendente. La mayoría inmensa
de nuestros jóvenes y niños, pertenecen como lo he dicho, a los estratos más
vulnerables de la población venezolana. Y ello les permite plantearse nuevos
sueños, nuevas metas. Y enriquecerse en base de las oportunidades múltiples que
brinda el campo musical.
Finalmente, en la esfera
comunitaria, las orquestas se revelan como espacios creadores de cultura,
fuente de intercambio de nuevo significado. Y esa naturalidad que adquiere la
evidencia (espontaneidad) de la música, y que la excluye como lujo, y la
convierte en patrimonio común de la sociedad, hace que un niño pueda tocar el
violín en su casa, mientras el padre trabaja en su carpintería, que una niña
pueda tocar el clarinete en su hogar frente a su madre que realiza labores
domésticas. Y que, indudablemente, toda la familia participe con júbilo, con
orgullo en las actividades de las orquestas y los coros en las que pertenecen
sus niños. La inmensa riqueza espiritual que engendra la música en sí misma, y
que viene por la música y con la música, TERMINA POR VENCER LA POBREZA
MATERIAL. Desde que el niño asume un
instrumento con un maestro, ya no es un niño pobre. Es un niño en ascenso hacia
un nivel profesional de acción que lo convierte en un ciudadano pleno.
Y claro está. Esto ejerce
una función preventiva número uno contra la prostitución, la violencia, contra
las malas compañías, contra todo lo que involuciona o degrada la vida de los
niños.
Hace unos años el gran
historiador Arnold Toynbee señaló que el mundo estaba ante una gigantesca
crisis de espiritualidad. No era un reto económico, no era un reto social, era
un reto espiritual. Y yo digo hoy, que, frente a esa crisis de espiritualidad,
solo el arte y la religión pueden dar una respuesta adecuada al sentir
colectivo de los pueblos, a la aspiración profunda del hombre y a las
exigencias históricas del momento. Y especialmente, la educación, como síntesis
del saber y del conocimiento, es la vía para lograr cada vez más una sociedad
más perfecta, más consciente, más noble, más justa.
Saludamos profundamente con
ánimo y con fervor solidario a TED por su extraordinaria proyección
humanística, la altura y dignidad de su ideal, y la promoción abierta y
generosa de los jóvenes valores. Y aspiramos que TED contribuya de una manera
sustancialísima, primordial, a la construcción de esa nueva era de la educación
musical en la cual el propósito social, comunitario, espiritual y
reivindicatorio del niño y del joven se convierta en signo y norte de una vastísima
misión social. poner, no ya a la sociedad al servicio del arte, y mucho menos
al servicio de monopolios de élites, sino del arte al servicio de la sociedad,
al servicio de los más débiles, al servicio de los niños, al servicio de los
enfermos, al servicio de las clases vulnerables, y al servicio de todos
aquellos que requieren, a través del espíritu, la reivindicación de su
condición humana y la exaltación de su dignidad.
EL DESEO DEL MAESTRO ABREU
PARA EL PREMIO TED
ESTE ES MI DESEO PARA EL
PREMIO TED
DESEO QUE AYUDEN A CREAR Y
DOCUMENTAR UN PROGRAMA DE FORMACIÓN ESPECIAL
Deseo que ayuden a crear y
documentar un programa de formación especial para al menos 50 jóvenes músicos
talentosos, apasionados por su arte y por la justicia social, y dedicados a
desarrollar «El Sistema» en los Estados Unidos y en otros países.
HERE IS MY TED PRIZE WISH
I WISH THAT YOU’LL HELP AND CREATE AND DOCUMENT A
SPECIAL TRAINING PROGRAM
I wish you would help create and document a special
training program for at least 50 gifted young musicians, passionate for their
art and for social justice, and dedicated to developing El Sistema in the US
and other countries.


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