Saturday, January 24, 2026

Lecciones para la Reconstrucción Democrática en Venezuela: Los 40 años de democracia (1958-1998) y la oportunidad perdida tras la caída de Pérez Jiménez

 

Introducción

Un país no logra progreso económico y social auténtico sin planificación estratégica orientada al desarrollo sostenible. De igual modo, una democracia no se consolida ni perdura sin esa visión a largo plazo.

Desde el derrocamiento de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958, Venezuela vivió 40 años de democracia representativa. En ese período, la gestión visionaria y sostenible de los recursos petroleros —que representaban cerca del 80% de las exportaciones y la principal fuente de divisas— debió fortalecer las instituciones democráticas. Lamentablemente, esa visión no se materializó de forma consistente, lo que generó vulnerabilidades económicas y debilitó el sistema.

Venezuela careció en gran medida de líderes capaces de convertir la renta petrolera en un motor de desarrollo diversificado. Esta dependencia estructural limitó el fortalecimiento institucional y allanó el camino para crisis posteriores.

Evolución de la producción petrolera y su impacto: Del auge al colapso


Figura 1: Evolución de la producción petrolera en Venezuela (1958-1998)


Auge 1958-1970: Bienestar financiado por petróleo, sin diversificación

Bajo el dominio de multinacionales petroleras, la producción creció sostenidamente hasta su pico histórico de 3,75 millones de barriles diarios (b/d) en 1970. Estos ingresos masivos financiaron avances en infraestructura, educación y salud, posicionando a Venezuela en los niveles de vida más altos de su historia y destacándola en indicadores de derechos humanos.

Declive 1970-1989: Recortes OPEP, caída productiva y crisis cambiaria

Desde el gobierno de Rafael Caldera, políticas como recortes desproporcionados en la OPEP frenaron el crecimiento, sin equilibrar capacidades técnicas, reservas y necesidades fiscales. La producción cayó de 3,7 millones b/d en 1970 a menos de 2 millones en 1984 —niveles inferiores a los de los años 50 en algunos casos—. El boom demográfico (de 5-6 millones de habitantes en 1950 a más de 20 millones en los 90) diluyó los beneficios per cápita. La pobreza escaló del bajo nivel de los 70 al 40-50% en los 80, alcanzando 52-65% en los 90 (Banco Mundial y fuentes locales).




Figura 2: Pobreza en Venezuela, 1976-2006 (% de hogares o individuos pobres)


El Viernes Negro (1983) y RECADI: El origen real de la crisis y la erosión democrática

El Viernes Negro del 18 de febrero de 1983 rompió la estabilidad del bolívar (anclado en 4,30 por dólar desde los años 20) e inició el colapso económico que erosionó irreversiblemente la democracia puntofijista.

El sector público tenía entonces 25-30 mil millones de dólares en depósitos externos (BCV: 12-15 mil millones; FIV: ~9 mil millones; PDVSA: ~9 mil millones), superando 1,5-2 veces la deuda externa total (15-20 mil millones). Como señaló Miguel Rodríguez en “El verdadero origen de la deuda”, el problema no fue la falta de recursos, sino su manejo.

Bajo el gobierno de Luis Herrera Campins (1979-1984), los precios del petróleo se dispararon inicialmente debido a la crisis energética de 1979 (Revolución Iraní), alcanzando un máximo de entre 35 y 36 dólares por barril alrededor de 1980-1981, antes de descender hacia 1983-1984 debido al exceso de oferta y la menor demanda. Esta caída de los precios del petróleo, combinada con un endeudamiento externo excesivo y políticas expansivas, provocó una fuga de capitales de entre 8 y 20 mil millones de dólares. Como resultado, las reservas del BCV se redujeron de 19 mil millones de dólares en 1981 a entre 4 y 8 mil millones de dólares en 1983, lo que obligó a implementar controles cambiarios.

Así nació RECADI (28 de febrero de 1983-1989), que administró ~50 mil millones de dólares con tipos de cambio múltiples. En la práctica, fomentó corrupción masiva: sobrefacturación, empresas fantasma y sobornos. Investigaciones de 1989 revelaron desvíos colosales, calificados por El País como un escándalo de “50.000 millones de dólares en tráfico de divisas”.

La fuga de 1981-1983 —no el gasto en proyectos como Guayana— aceleró el endeudamiento. A fines de 1981, había 30 mil millones en depósitos externos frente a 15 mil millones de deuda. Políticas erráticas y convertibilidad libre incentivaron la salida de capitales, profundizando la corrupción bajo Lusinchi (1984-1989).

Las secuelas incluyeron devaluación >50%, pérdida de poder adquisitivo, paralización de inversiones y desconfianza institucional. Como citó Revista SIC (1984): “El verdadero origen de la deuda externa no fueron las empresas de Guayana ni el gasto en infraestructura, sino la fuga de capitales masiva [...] A fines de 1981, el sector público tenía aproximadamente treinta mil millones de dólares depositados en la banca internacional”.

Período 1989-1998: Recuperación temporal bajo el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez


En 1989, Miguel Rodríguez (Ministro de Planificación, Cordiplan) y Andrés Sosa Pietri (Presidente de PDVSA) impulsaron un Programa de Desarrollo que logró el único crecimiento sostenido de producción bajo gestión estatal plena, elevando la producción a 3,4-3,5 millones de b/d en 1997-1998 y generando un breve auge (impulsado por el crecimiento mundial de 1991).





Dr. Miguel Rodríguez, Ministro de Planificación durante el segundo gobierno
 de Carlos Andrés Pérez.


Inversiones, apertura privada y expansión marcaron el éxito, pero oposición política, bloqueos y los golpes de 1992 interrumpieron las reformas, impidiendo diversificación y estabilidad.

Esta era demostró que una gestión visionaria podía apuntalar la democracia, aunque fue truncada, allanando el camino a 1998.


Conclusión: Lecciones de los 40 años democráticos

La renta petrolera sostuvo la democracia puntofijista al financiar bienestar, pero su mala gestión —falta de diversificación, recortes OPEP excesivos, volatilidad de precios y ausencia de fondos soberanos— creó un Estado rentista vulnerable.

La oportunidad perdida en 1989-1993 contribuyó a la fractura democrática y al colapso petrolero post-1999. Venezuela necesita recuperar una visión estratégica: usar el petróleo como palanca para la sostenibilidad, no como renta única.

 

Referencias principales


EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO EN VENEZUELA (1917-2023)


EL VERDADERO ORIGEN DE LA DEUDA


BREVE HISTORIA DEL DR. MIGUEL RODRÍGUEZ


Video: “Especial Salida a la crisis de Venezuela Año 1992” (julio 1992).


PROGRAMA DE DESARROLLO DE GUAYANA: EJEMPLO Y VIGENCIA DE PLANIFICACIÓN PARA EL DESARROLLO

 

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